Presentación del Dossier de septiembre: 50 aniversario del Chile de Allende

Print Friendly, PDF & Email

Cincuenta años corrieron desde aquel 4 de septiembre de 1970 cuando Chile logró lo que hasta entonces parecía imposible. Es conocida la historia: la Unidad Popular, encabezada por Salvador Allende, se impuso en las elecciones presidenciales de aquel año con una magra mayoría que de todas formas le permitió investir al primer presidente socialista latinoamericano elegido democráticamente. Tan solo 3 años después, y aun habiendo incrementado su poder electoral, los monstruos más conocidos por nuestro golpeado continente llevaron a cabo todavía un asalto más. Más violento, más sangriento y más brutal que los que nos tenían acostumbrados a realizar.

Este año se cumplen también cuarenta y siete años del golpe de Estado que derrocó al gobierno de Salvador Allende, llevándose consigo la democracia chilena y la vida del líder socialista. También la vida de miles de militantes que dieron su vida por la defensa de las conquistas sociales y económicas alcanzadas en democracia.

Sociedad Futura se reconoce parte de la tradición socialista y transformadora que encontró en Allende y la Unidad Popular el intento que más lejos llegó en el camino trazado por la lucha por la transformación social de la región. Por esta razón, nos sentimos obligados a recordar la experiencia y traer a discusión las distintas voces que participaron de los hechos. El lector encontrará lecturas nostálgicas, otras críticas y otras quizás más distantes. Creemos que todas en conjunto presentan una visión más o menos integral de los tres años de la “vía chilena al socialismo”. Esperamos que las encuentren tan atrapantes como nosotrxs.

En este dossier, encontrarán los siguientes textos:

Extras:


A modo de cierre, nos gustaría recuperar un poema del historiador Edward Palmer Thompson, comprometido hasta el final de sus días en la lucha por un socialismo democrático y por un mundo más justo.

Homenaje a Salvador Allende*

“Nuestros enemigos nos han llevado a un pozo;

Es más digno brincar nosotros mismos,

Que demorarlo hasta que nos empujen…”

Brutus a Philippi

Bien, camarada presidente, ¿qué más puede decirse?

Predicho desde el inicio; y enterrado al final

Sin el beneficio de los medios, antes de que las masas

Pudieran darle sus noticias, las cámaras

Se lanzaban a sus heridas y las hacían estallar.

El fracaso lo hace como nosotros, nuestro tipo de hombre,

Asesinado por los nuestros: patriotas petroleros;

Ejecutivos leales; la mayoría de las damas constitucionales,

Casadas con destructores, instalados en jets;

Nuestro amablemente paciente compañero, General Fabius,

Quien cuando golpea golpea fuerte, dándonos en nuestras tripas.

Su rostro era demasiado común. El dinero huía hacia arriba

Y les costaba en sus vidas a quien costó tu muerte.

Su arte siempre fue un imposible.

¿No podría haber aprendido, con menos de la mitad de los votos.

La prosa del poder, la inflación del hombre público?

Debería haber tenido nuestra edad, cambiando sus términos

Por algo menor a la mitad de una traición…

Realista defectuoso, pobre y leal cabrón,

Viejo y tonto doctor solo en un palacio,

Sabiendo que las chances se acababan

¿Por qué lastimas nuestros corazones?

¡Hombre latino y poético! No está dentro de

Nuestros marcos de referencia. Absorto en promesas

Prestadas a los pobres en las altas pasturas andinas;

La multitud en Santiago; la cerrada mano del trabajador del metal;

La seria maestra de pueblo, buscando tu rostro;

Estos trajeron sus tratados. Usted los firmó con su vida

La que ahora se convierte en una mítica referencia eterna:

Bolívar, Guevara, Allende. ¡Generoso continente!

¡Hemisferio acusatorio! Pero no nuestro tipo de hombres.

Ya que nosotros, de nuevo en nuestras camas, nos revolvemos en nuestros mitos.

Recordando tales hombres… y a Phillipi uno

Que, habiendo peleado y perdido, se enfrentó a un final romano.

Septiembre, 1973.

*Traducción por Juan Delgado.