«Hay que salir del régimen del arte»

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Charla entre Hernán Borisonik*, Silvio Lang** y Marie Bardet***

En esta oportunidad, les presentamos una conversación entre Hernán Borisonik -miembro del Consejo Asesor de la revista-, Silvio Lang -trabajador cultural queer y director escénico- y Marie Bardet -docente e investigadora del IDAES-UNSAM y directora del posgrado en Artes del IAMK-UNSAM-.

Se trata de un debate riquísimo entre personalidades que habitan el espacio artístico desde distintas posiciones, pero todas compenetrada con los debates actuales sobre el lugar del arte, su rol en la sociedad y su potencialidad disruptiva. La conversación aborda diferentes temas y problemáticas que atraviesa la comunidad artística argentina y latinoamericana alrededor del eje de la pandemia y las diferentes realidades que dicha situación iluminó.

Hay algunos aspectos importantes que nos gustaría destacar, aunque solo pueden ser plenamente apreciados desde la boca de sus expositores. Haremos el intento de hacerle justicia a un intercambio que, en muchos aspectos, clarifica distintas discusiones que asiduamente percibimos en el mundo de las artes.

Uno de los puntos más interesantes radica en la problematización que los conversantes realizan acerca de qué es la comunidad de artistas. Es un colectivo complejo, no solo por la amplia gama de personas que lo integran con representantes diversos de un mundo que es, a la vez, público y subterráneo, sino porque expresa unas relaciones de dominación que sobrepasan la estructura de clases. Los expositores concuerdan en la heterogeneidad del espacio de artistas y se reivindican parte de la estructura de la economía popular. De esta forma, trazan un puente que vincula las obras de arte (cualquiera sea el tipo) con la existencia precaria de un vasto universo de subalternidades ínsitas a un modelo socioeconómico como el actual.

Por otro lado, Silvio, Marie y Hernán discurren sobre la producción de valor social que implica la creación artística. En palabras de Silvio, “ser artista contemporáneo es reconocerse como productor del lazo social”. Una vez más, se refleja una constante búsqueda de acercamiento de los y las trabajadores del arte hacia el imaginario más clásicamente relacionado con “los trabajadores”.

También expresan su visión de algo que la pandemia visibilizó, pero que el arte trabaja desde hace años: la individualización de la vida colectiva, en perjuicio de experiencias colectivas de distinta índole. La tarea de las artes y la cultura, por lo tanto, radica en seguir cuestionando las formas de relacionarnos que desarrollamos y las posibilidades de construir una sociabilidad diferente.

Por último, nos gustaría destacar la manifestación del colectivo de artistas (representado en este caso por nuestros conversantes) en apoyo de una Renta Básica Universal. En sus palabras, una RBU podría consignar una lucha por la dignidad universal, entendida no como una unificación de la vida alrededor de la vida material, sino como el reconocimiento de una pluralidad de existencias que son universalmente vinculadas por el deseo de vivir. De vivir dignamente.


* Hernán Borisonik es doctor en Ciencias Sociales (UBA), profesor de la Escuela de Humanidades de la UNSAM e investigador del Conicet. Dirige y forma parte de diversos proyectos de investigación vinculados a la teoría y la filosofía política. Sus objetos de estudio centrales han sido el dinero, la sacralidad, la política y las artes. Realiza periódicamente tareas de curaduría, performance y crítica. Escribió, entre otras cosas, los libros Dinero sagrado. Política, economía y sacralidad en Aristóteles (2013) y Soporte. El uso del dinero como material en las artes visuales (2017).

** Silvio Lang es trabajador cultural cuir y director escénico. Se dedica a la producción, la escritura teórica, la enseñanza, y colaboraciones artísticas en prácticas escénicas. Integrante de los colectivos ORGIE, Comparsa Drag, Princesas del Asfalto, Escuela de Técnicas Colectivas, Escena Política.

*** Marie Bardet es docente-investigadora del IDAES-UNSAM y dirige el posgrado en Artes del IAMK-UNSAM. Sus prácticas teóricas entrecruzan la filosofía y la danza y se nutren tanto de la improvisación y prácticas somáticas como de los pensamientos-prácticas feministas y queer/cuir. Su proyecto “Perder la cara” se articula con varios espacios colectivos (Centro de Investigaciones Antifascistas, ORGIE, etc.). Es autora de Pensar con Mover (2012); Hacer Mundos con Gestos (2019).