El fútbol y la izquierda

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Traducción por Joan Prim

En el fútbol, el deporte y la política tienden a ser entidades separadas. (…) Pero naturalmente, los clubes de fútbol y la política se hacen homogéneos. En un sentido, no debe sorprender que un club que está fuertemente incrustado en una comunidad tenga un vínculo con las percepciones que puedan mantener las personas de ese lugar.

Cubriremos algunos clubes europeos que se han convertido en sinónimo de política. En esta caso, nos enfocaremos en los equipos de izquierda.

La izquierda

Durante la elección general de 2015 en el Reino Unido, se calculó que la mayoría de los clubes de fútbol de las ligas inglesas se localizaban en distritos representados por el Partido Laborista. En consecuencia, podría afirmarse que el fútbol británico se inclina a la izquierda. 18 de los 20 equipos de la Premier League (90%) siguen esta tendencia, que se extiende a 55 de los 92 equipos (60%) en el conjunto de las ligas profesionales inglesas.

Como la siguiente lista demostrará, no obstante, este dato es engañoso. Mientras el fútbol es un deporte de “clase trabajadora”, los clubes se sitúan predominantemente en distritos laboristas porque las áreas urbanas en Inglaterra tienen a votar al laborismo y, además, los clubes están comúnmente situados en ciudades. El Partido Conservador es mucho más fuerte en áreas rurales, que correspondientemente, no albergan muchos clubes de fútbol establecidos.

La elección general de 2015 en el Reino Unido. Los sombreados en rojo representan al Partido Laborista y tienden a ser ciudades.

El punto es que el fútbol en el Reino Unido es predominantemente apolítico. Liverpool puede ser uno de los equipos con lazos más activos con un partido político [Partido Laborista], pero más allá de ello, es dentro del continente donde se encuentran los clubes más interesantemente politizados.

Glasgow Celtic

Pero primero, nos quedaremos en el Reino Unido. El derby de Old Firm entre Celtic y Rangers es enorme. Sus orígenes se encuentran en eventos políticos y religiosos: Escocia era una nación católica hasta la Reforma Escocesa del Siglo XVI, donde el país se convirtió al Presbiterianismo, atado al protestantismo.

Mientras la ciudad de Glasglow (y por ende Rangers) se alejaron del catolicismo en línea con la evolución religiosa de Escocia, muchos migrantes irlandeses se mudaron al extremo este de la ciudad para escapar a las penurias económicas. Como tristemente prevalece en la historia moderna británica, los protestantes de Glasgow no recibieron bien a los irlandeses católicos que ingresaban, y las divisiones socioeconómicas internas a la ciudad comenzaron a polarizarse. De acuerdo con un estudio de 2003, el 74% de los hinchas del Celtic se identificaban como católicos, mientras que solo 10% como protestantes; correspondientemente para Rangers, los números arrojaban un 2% y un 65%, respectivamente.

Celtic, y la amarga naturaleza del Old Firm, tiene sus raíces arraigadas en su división religiosa. Mientras en los tiempos modernos los clubes suelen ser menos fervorosos con respecto a este aspecto (en algún punto Rangers se negó a contratar jugadores católicos), todavía escuchamos sorprendentes incidentes, como que el ex.-DT del Celtic Neill Lennon recibió una bala por correo antes de un partido.

De esta forma, Celtic y Rangers son ambos clubes politizados, siendo el primero el izquierdista por naturaleza. Celtic es el foco aquí porque sus hinchas se presentan a sí mismos como “un amplio frente de anti-fascistas. anti-racistas y anti-sectarios”. Sus fundamentos históricos han sido el catalizador de declaraciones políticas; banderas vascas y palestinas han sido colocadas en el Celtic Park recientemente, por ejemplo.

St. Pauli

St. Pauli es un club de fútbol basado en su comunidad en Hamburgo, Alemania. El club se politizó durante la década de los 80’ con el fenómeno del Kult, utilizando el área Reeperbahn de la ciudad (vida nocturna, la zona roja de la ciudad) donde su estadio se localizaba, para apelar a una emergente base de fanáticos de jóvenes y socialmente activos estudiantes, anarquistas y hippies. St. Pauli promediaba 1200 hinchas en los 80’ antes del fenómeno Kult, pero para fines de los 90’ usualmente agotaba las 20 mil localidades del Millerntor-Stadion.

Mientras que el St. Pauli rara vez ha logrado aparecer en la Bundesliga, sus lazos políticos de izquierda lo hacen un club único en el paisaje europeo. Del mismo modo, mantenerse en sus principios, las creencias de sus hinchas y las prácticas anti-corporativas es más importante que el éxito en el campo de juego.

Sus hinchas han adoptado como emblema no oficial del club la icónica calavera con una cruz formada por huesos debajo, al mismo tiempo que se convirtieron en el primer equipo alemán en prohibir las actividades nacionalistas de derecha en el estadio en un momento en el que los ideales fascistas aumentan a lo largo del continente.

A.S. Livorno

Livorno es un club verdaderamente fascinante, que personifica una representación de izquierda para aquellos en Italia que no han virado a la más tradicional derecha. Eso no quiere decir que no existan clubes tradicionalmente de izquierda en Italia junto al Livorno, pero sí enfatiza que el Livorno es la encarnación de esta ideología en el fútbol italiano. Eso ha significado luchar contra los ultras de grupos derechistas de Roma, Inter, Lazio, Milan y Verona debido a acérrimas diferencias políticas del pasado.

La afiliación de la ciudad al pensamiento de izquierda puede rastrearse al Siglo XV, cuando la familia gobernante de Florencia, los Medici, construyeron un puerto y ratificaron una serie de leyes “progresistas” que daban la bienvenida a mercaderes de cualquier nación. Un grupo diverso de minorías, desde Judíos, Turcos, Moros y Persas migraron a la ciudad, creando una ciudad únicamente cosmopolita y multicultural. La formación en 1921 del Partido Comunista Italiano grabó su estatus de región de izquierda del país.

Como cualquier club que hace las cosas diferente de la norma, los hinchas del Livorno han dejado su marca en el fútbol italiano reciente. La formación de la Brigate Autonome Livornese (BAL) en 1999, el grupo ultra oficial, llevó paridad y estructura a los hinchas del Livorno, así como también facilitó la unidad dentro de las tendencias de izquierda. Vale la pena mencionar a Cristiano Lucarelli, el jugador nacido en Livorno que usó la camiseta 99 (en honor al año de formación de la BAL), y que fue representado como la oposición de izquierda a Paolo di Canio durante la estadía de este último en la Lazio. Lucarelli era el héroe de campo que personificaba los valores de la BAL.

Los hinchas del Livorno son responsables de algunas tonterías hechas para representar ellos mismos dichos valores. Se han cruzado violentamente con hinchas del Milan, club cuyo dueño era Silvio Berlusconi en su momento, el magnate que llegó a Primer Ministro Italiano. También son conocidos por interrumpir y silbar durante minutos de silencio antes de algunos partidos de la Serie A, y controversialmente, por festejar el cumpleaños de Joseph Stalin cada año.

Olympique de Marseille

Cuando Joey Barton fue transferido a Marseille a préstamo en la temporada 2012/2013 proveniente del Queen’s Park Rangers, había una sensación de que era una transferencia pertinente para el controversial mediocampista, ya que su imagen de “niño malo” podría alinearse con los hinchas que asistían al Stade Velodrome.

Así como Lucarelli se convirtió en un héroe político para Livorno, el Marseille fue un poco más allá y tuvo un hincha como héroe político. Incluso nombraron su tribuna Nord en su honor. Se llamaba Patrice de Péretti y en su tribuna encontrarás 3000 fanáticos del Marseille que recuerdan su obra, fervorosa, fanática y en cuero. Peretti murió en el año 2000 con 28 años de edad, pero era adorado por sus payasadas en la tribuna.

Esto resume la opinión de cómo este grupo selecto de hinchas dirigen el club desde adentro. Se dice que que quien sea que controle el ayuntamiento de Marsella debe tener al club de su lado, y viceversa. (…)

El Marseille aparece en la lista porque ningún otro club de Europa parece tan definido por el poder de sus hinchas, mientras que también permanece atado a las orientaciones políticas de la ciudad.

Dulwich Hamlet

Sin contradecir la idea de que el fútbol británico es predominantemente apolítico, vale la pena mencionar al Dulwich Hamlet, un equipo londinense. Dulwich se desarrolla en la séptima división del fútbol inglés, y como la mayoría de los clubes de Londres que no están en la Premier League, se encuentra marginado por los gigantes del fútbol que se reparten la capital del Reino Unido.

En 2015, Vice reportó que el fútbol inglés estaba siendo atacado por una nueva ola de hinchas de derecha. Dirigidos por una completa indiferencia a los altos precios de entradas y a las reglas restrictivas para los hinchas, los clubes fuera de la primera división se han convertido en una alternativa atractiva donde las entradas son baratas, está permitido fumar y el vaso de cerveza es más grande.

Dulwich, y hasta cierto punto Clapham FC, han sido la oposición simbólica a esta aparición, promoviendo prácticas refrescantemente alternativas. Como el St.Pauli, las actividades fuera del campo parecen más importantes; Dulwich fue el primer club no profesional en apoyar públicamente la campaña de listones con los colores del orgullo LGTB contra el acoso homofóbico en el fútbol; organizaron un amistoso anti-homofobia junto al Stonewall FC, primer equipo masculino británico abiertamente gay; se alienta la asistencia de mujeres y niños; los hinchas apoyan causa locales de caridad como los bancos de alimentos, además de presionar a los comercios locales a pagar sueldos dignos a sus empleados.

Mientras que muchos equipos amateur atraen un sentimiento más comunitario, el Dulwich ha liderado el camino en la promoción de causas sociales y progresistas.

El triángulo de los hinchas

Estos equipos son todos únicos por sus hinchas. Y de manera correspondiente, sus hinchas son conscientes del rol que juegan en la promoción de los valores de sus respectivos clubes. Esto llevó a famosas amistades: Marsella, Livorno y AEK Athenas (club del que no hemos hablado), tiene una relación cercana. St. Pauli y Celtic suelen disputar partidos en las pre temporadas.


Fuente original: http://www.thefootballfaculty.com/2017/05/21/political-football-clubs-part-one-left/