Ariel Basteiro: Cambia todo cambia en la política exterior

Por Ariel Basteiro*  

No es una premonición ni algo que no esté cantado de antemano, tampoco nadie se sorprenderá si decimos que con la llegada del Frente de Todos al gobierno de Argentina, Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, darán un giro de 180 grados en  las políticas ministeriales, la política exterior no será una excepción, seguramente en el nuevo gobierno que se conforme con la llegada de Alberto Fernández, después de las elecciones de Octubre, retomará un camino con las mejoras antecedentes de nuestro país para modificar muchas de la política exterior que gestionó el macrismo.

Es cierto que el nuevo gobierno  se encontrará con un mundo diferente al que existía en el 2015, con cambios profundo en su geopolítica y relaciones comerciales. La llegada de Donald  Trump a la presidencia en el año 2017, la escalada en la confrontación comercial entre China y EE.UU, el avance de gobiernos de derecha en nuestra región, modifican sin dudas las alianzas y socios comerciales que tendrá nuestro país, a esto se debe sumar lo imperioso que será retomar políticas abandonadas por Argentina en estos últimos años, la “doctrina Estrada” de no intervención en asuntos internos de otros países se deberá de poner nuevamente en práctica, el reclamo por la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, fortalecimiento del MERCOSUR y revisión del acuerdo con la Unión Europea, son tan solo algunas de los temas que con un gobierno del Frente de Todos seguramente volverán a la agenda .

La Argentina de Macri en estos últimos 4 años pasó desapercibida dentro del concierto de naciones y sólo hacia el final del mandato volvió a estar en la atención internacional por terminar provocando un default de bonos y deuda con crisis económica extrema. Hoy ya no solo los ciudadanos argentinos le dieron la espalda al gobierno de Macri como quedó demostrado en las elecciones PASO de agosto, también los líderes mundiales se alejan cada vez más claramente y comienzan a reconocer, y tratar, a Alberto Fernández como el próximo presidente, hay sólo una excepción, Jair Bolsonaro, el único amigo que le queda a Macri.

Nuestro País tendrá a futuro la responsabilidad de tratar de fortalecer y rescatar la UNASUR de los intentos de los EE.UU por desarticularla, este organismo que al no ser funcional a los interés norteamericanos tiene como contrapartida por parte del imperio el intento para que directamente desaparezca. Se abre para Alberto Fernández casi naturalmente la posibilidad de  terminar convirtiéndose en el articulador que tendrá Sudamérica para organizar nuevas políticas comunes para el continente.

Es, a partir de la última gira de Alberto Fernández por España y Portugal, el momento de retomar el camino para que los acuerdos que hoy están en duda entre MERCOSUR Y Unión Europea, puedan replantearse con el objetivo de conveniencia mutua.

Que las relaciones con China puedan llevarse adelante sin que ello implique entrar en conflicto comercial con EE.UU.

Prepararse para solucionar  los acuerdos con el FMI, será una de las tareas prioritarias, y alejar la posibilidad que el endeudamiento no sea una espada de Damocles sobre la cabeza de cada uno de nosotros y pueda renegociar la deuda impagable que Macri y el propio FMI provocaron.

Poder instrumentar y resolver cada uno de los tema seguramente va a depender de cuál será el perfil del funcionario que lleve la política exterior de argentina, que cambio hacia estos paradigmas se irán desarrollando a partir de la política exterior que pueda querer implementar el nuevo presidente, pero sin olvidar que la Vicepresidenta será Cristina Fernández de Kirchner quien por su experiencia como mandataria de nuestro país logró cosechar la admiración y amistad de los líderes más importante del mundo, que tiene un nivel de conocimiento de geopolítica y sus organismos internacionales G20, UNASUR, CELAC como en nuestro país nadie tiene, y que tan solo con su presencia ayudará a  potenciar las políticas de Argentina en el plano internacional. Cristina Fernández de Kirchner mas allá del canciller que asuma la responsabilidad específica sería una referencia ideal para complementar la tarea de las relaciones internacionales. Si a esto le sumamos que Alberto Fernández también tiene un manejo y experiencia en política internacional, como pocos políticos de argentina, el equipo que se conformará junto con aquel que tendrá la responsabilidad ministerial de la política exterior será sin ninguna duda el más completo en la historia de nuestro país.

Desafíos por delante habrá muchos, volver a reposicionar a nuestro país como un actor importante para lograr encontrar acuerdos entre los países de la región y salir del papel de  provocador, donde Macri se colocó con la venia de los EE.UU.

El mismo futuro presidente Alberto Fernández lo aclaro, estamos en un mundo multimodal y multipolar que posibilite la convivencia y acuerdos  en los organismos internacionales y para eso debemos prepararnos. Recuperar las políticas que durante el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner se tuvo para y sobre Malvinas, con reivindicación de la soberanía Argentina sobre las islas y los territorios marítimos circundantes, después que durante estos últimos 4 años se llevó adelante la entrega más grande de nuestro Mar del Sur y renuncia de  los principios que todos los gobiernos argentinos estuvieron en su historia. Con el gobierno de Macri se firmó un acuerdo entre el vicecanciller argentino Carlos Foradori y su par británico Alan Duncan comparable con la mayor entrega al imperio británico en la historia argentina, el pacto Roca- Runciman, este acuerdo deberá ser puesto nuevamente a consideración y si bien el mal ya está hecho, por cómo se manejan las relaciones diplomáticas y la trascendencia de este tipo de acuerdos, será un trabajo obligado modificar y buscar a los responsables para que den las explicaciones ante la justicia.

Seguramente este cambio de gobierno en lo que respecta a las relaciones internacionales  traerá más coherencia, armar un equipo y fijar políticas claras, fundamentales para llevar adelante una política  exterior que permita reinsertarnos en el mundo y salir del aislamiento que tuvo Argentina en los últimos 4 años.

De todas formas el problema a futuro no es modificar la política de Macri. Macri realmente ya fue, es modificar la política de lo que significa Macri, y todos los intereses que Macri representa que son los intereses de la antipatria y  la sumisión.

*Ex embajador argentino, coordinador Comisión de RRII en Instituto Patria.